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DE ALARMA :
tenemos que tener en cuenta tres variables:
Obsesión
por comer menos,
hacer mas ejercicio y
más horas de estudio FACTORES DESENCADENANTES, DE RIESGO Y PERPETUACIÓN Factores
desencadenantes:
Factores de riesgo:
Factores de
perpetuación de la enfermedad:
Individuales
Familiares
Socioculturales
Los
chicos/as que presentan algunos de estos factores de predisposición pueden
llegar a tener actitudes anormales respecto al peso y la figura de manera que,
probablemente, ante la presencia de un factor precipitante, desarrollarán un
trastorno alimentario. Algunos
de los factores que pueden acabar precipitando o desencadenando el trastorno
son:
Una
vez el trastorno alimentario se ha "precipitado", se ponen en marcha
una serie de factores mantenedores, de tipo físico y psicológico, que
favorecerán la perpetuación de la situación anómala. Estos factores
mantenedores serían:
En
qué señales podemos fijarnos si sospechamos que nuestro/a hijo/a puede estar
desarrollando un trastorno alimentario He
aquí algunos de los cambios que podemos observar más fácilmente:
Que es la Bulimia Nerviosa La bulimia se
caracteriza por tres elementos:
o
Ingesta exagerada
durante largo tiempo (hasta dos horas). o
Sensación de no poder
parar de comer o no poder controlar el tipo o la cantidad de comida que se está
tomando.
Las
personas bulímicas se clasifican en dos subtipos: 1.
Purgativo: ·
Tras el "atracón"
la persona se provoca el vómito o abusa de laxantes, diuréticos o enemas. 2.
No purgativo:
·
Tras el "atracón",
la persona deja de comer durante un tiempo o hace ejercicio físico intenso. Manifestaciones típicas:
Que es la Anorexia nerviosaSe caracteriza por deseo intenso de pesar menos, cada vez
menos, intenso miedo a la obesidad y un peculiar trastorno del esquema corporal:
se ven más gruesas de lo que en realidad están. El método para conseguir esta
progresiva pérdida de peso está en una intensa restricción alimentaria, en el
ejercicio físico y en las conductas de purga. Cada vez es más frecuente que el diagnóstico proceda de la
inquietud despertada en una familia, por los medios de comunicación, más que
por la apreciación objetiva de la peculiar forma de alimentarse una paciente.
La tolerancia social al bajo peso ha aumentado e incluso la amenorrea de las
anoréxicas no parece despertar mayor recelo en las madres. Las dietas bajas en calorías sin que el peso de la paciente
lo justifique o aconseje, cuando la dieta, el peso o la figura sean las primeras
preocupaciones en vida de una adolescente o cuando el temor y rechazo al
sobrepeso sean exagerados, nos obligarán a pensar que esa muchacha está en
riesgo de convertirse en una anoréxica. No aceptarse como se es, tomar el cuerpo como algo que se
puede moldear a voluntad y pensar en los alimentos únicamente en su relación
con la ganancia de peso, creer que éstos tienen cualidades o defectos
diferentes a las científicamente reconocidas, una excesiva sumisión a
estereotipos de la moda y una notable credibilidad a los medios de comunicación,
con sus mensajes relacionados con la belleza, el peso y la figura, son
pensamientos y actitudes peligrosas, que deben ser motivo de alarma, y de un
precoz control de la situación para evitar la aparición de la enfermedad en
toda su sintomatología. 1.
Se niegan a mantener un peso corporal igual o por encima del valor
mínimo normal que le corresponde por edad y estatura.
Se
dividen en dos subtipos:
Manifestaciones
típicas
Criterios
(DSM IV) A.
Rechazo a mantener el peso normal por igual o por encima del valor mínimo
normal considerando la edad y talla. Por ejemplo pérdida de peso que da lugar a
un peso inferior al 85% del que corresponde. O fracaso
para
conseguir el aumento del peso normal durante el período de crecimiento,
resultando un peso corporal inferior al 85% del peso.
Tipo restrictivo: Durante el episodio de anorexia nerviosa
el individuo no recurre regularmente a los atracones o las purgas (Vómitos,
laxantes, diuréticos o enemas). Tipo purgativo: Durante el episodio de anorexia nerviosa el
individuo recurre regularmente a los atracones y las purgas (Vómitos, laxantes,
diuréticos o enemas). Criterios
(ICD-10) El diagnóstico de la anorexia debe hacerse de modo que deben
estar presentes todas las alteraciones siguientes: A. Pérdida significativa de peso (índice de masa corporal o
de Quetelet1 de menos de 17.5). Los enfermos pre-púberes no pueden
experimentar la ganancia de peso propia del período de crecimiento. B. La pérdida de peso está originada por el propio enfermo
a través de: 1/ evitación de consumo de alimentos que cree que
"engordan" y por uno o más de uno de los síntomas siguientes: a/ vómitos
autoprovocados, b/ purgas intestinales, c/ ejercicio excesivo, d/ consumo de fármacos
anorexígenos o diuréticos. C. Distorsión de la imagen corporal, se caracteriza por la
persistencia, con el carácter de idea sobrevalorada intrusa, de pavor ante la
gordura o flacidez de las formas corporales, de modo que el enfermo se impone a
sí mismo el permanecer por debajo de un límite máximo de peso corporal. D. Trastorno endocrino generalizado que afecta al eje hipotálamo-hipofisario-gonadal
manifestándose en la mujer como amenorrea, no se considera menstruación si se
utilizan hormonas sustitutorias, y en el varón como una pérdida del interés y
de la potencia sexuales. También pueden presentarse concentraciones altas de hormonas
del crecimiento y de cortisol, alteraciones del metabolismo periférico de la
hormona tiroidea y anomalías en la secreción de insulina. E. Si el inicio es anterior a la pubertad, se retrasa la
secuencia de las manifestaciones de la pubertad, o incluso ésta se detiene
(cesa el crecimiento; en las mujeres no se desarrollan las mamas y hay amenorrea
primaria; en los varones persisten los genitales infantiles). Modificaciones
de conducta Las alteraciones conductuales de la Anorexia Nerviosa se
inician cuando las pacientes comienzan su dieta restrictiva, en muchas ocasiones
es difícil para los familiares delimitar el punto exacto en que la paciente
pasa de una dieta moderadamente baja en calorías a otra francamente hipocalórica.
La progresiva restricción alimentaria despierta la alarma de
la familia, la paciente intenta mantener oculta la conducta de rechazo a la
comida utilizando diferentes subterfugios, dice que no tiene apetito, o que ya
ha comido a otras horas. En realidad, malcome a solas, tira la comida, la esconde o
simplemente se enfrenta a la familia manteniendo tercamente su escasa dieta. También se alteran las formas de comer, las anoréxicas,
generalmente ordenadas, pulcras y educadas, parece que olvidan las normas
sociales relativas a la mesa, se puede observar como utilizan las manos, comen
lentamente, sacan comida de la boca para depositarla en el plato, la escupen, la
desmenuzan y terminan estropeando los alimentos. Es paradójico que este rechazo de la anoréxica por la
comida se acompañe, en ocasiones, por el deseo de que el resto de la familia se
alimente bien, algunas de ellas cocinan de forma excelente para los demás
mientras ellas malcomen aparte. Se pueden convertir en expertas en cuestiones
dietéticas y coleccionar de forma casi obsesiva todo tipo de menús y dietas. Pero a veces la dieta restrictiva no es suficiente para
conseguir el peso deseado, entonces la anoréxica descubre otras armas para
conseguir su objetivo, y al malcomer se suman los vómitos, los laxantes o diuréticos
y el ejercicio exagerado. Se vomita después de comer a escondidas, y de no
poder hacerlo en el lavabo se guardan los vómitos en cualquier rincón,
esperando la ocasión propicia para deshacerse de ellos. Como la restricción de la alimentación provoca constipación
la anoréxica se hace habitual del uso de los laxantes. La exagerada
sensibilidad para detectar sensaciones internas, como hemos comentado
anteriormente, hace que no toleren sentirse o pensar que están con el aparato
digestivo ocupado. El uso y abuso de los laxantes cumple dos objetivos: por un
lado combatir el estreñimiento, en realidad su uso potencia la constipación, y
por otro vaciar lo antes posible el aparato digestivo para pesar cada vez menos
y sentirse más ligeras. Otra conducta peligrosa por parte de las anoréxicas es la
utilización de diuréticos, ya sea por las alteraciones de la dieta, por la
hipoproteinemia o por los problemas circulatorios algunas anoréxicas pueden
presentar edemas, que combaten con diuréticos, la mala utilización de estos fármacos
provoca graves trastornos electrolíticos. Una alteración conductual que se da en la mayoría de estas
pacientes, al pretender bajar de peso, es la hiperactividad. En muchas ocasiones, sin embargo, la razón para permanecer
en pie se debe no al deseo de consumir mas calorías sino al hecho de que al
sentarse ven sus muslos y caderas más anchos. Al
principio estas actividades son practicadas de forma manifiesta pero cuando la
familia se alarma lo hacen de forma oculta. La hiperactividad es uno de los
mayores obstáculos una vez iniciado el tratamiento, las pacientes se resisten a
dejar de hacer ejercicio, especialmente cuando se ven asaltadas por los
pensamientos referidos a su ganancia de peso. Es decir, están alterados los siguientes aspectos * Conducta alimentaria * Hiperactividad * Comportamiento familiar * Conducta social * Respuesta conductual a la psicopatología Epidemiología
de la Anorexia Nerviosa La
población joven del mundo occidental tiende a homogeneizarse, con similar
formación escolar, iguales intereses culturales y las necesidades básicas
cubiertas, se puede decir que el grupo de riesgo para la anorexia nerviosa (A.N.)
ha aumentado de forma espectacular en los últimos cincuenta años al englobar a
toda la población femenina adolescente. Sabemos que una gran parte de nuestra
población femenina tiene actitudes anormales frente a la alimentación; los
deseos de perder peso, mantener la figura o una excesiva credibilidad a los
mensajes de los medios de comunicación son la causa principal de este aumento.
No debemos olvidar que esta "Cultura del cuerpo" ha movilizado grandes
intereses económicos, lo que supone una presión constante. A/ Incidencia y Prevalencia:
El alarmante aumento de la incidencia y prevalencia en Europa, EEUU y Canadá se
ha podido observar en los últimos treinta años merced a estudios de
seguimiento. Antes de los años sesenta se consideraba que la incidencia de A.N.
era del 0.24 al 0.45 por 100.000 habitantes al año, después de los sesenta
esta cifra ha aumentado hasta el 1.6 por 100.000. B/
Sexo: La anorexia nerviosa se manifiesta ligada al
sexo femenino de una manera rotunda, hay unanimidad en todos los trabajos al
considerar que el 90-95% son mujeres. En la tabla 3 se recogen aquellos estudios
sobre una población superior a 100 individuos donde queda manifiesta la
preponderancia del sexo femenino en esta patología. Se considera que en esta
predisposición intervienen más los factores socioculturales que los de índole
biológica. C/ Edad: Otra constante epidemiológica que se mantiene con más o
menos regularidad, a pesar del tiempo transcurrido, es la edad de aparición,
que suele ser al final de la niñez, durante la adolescencia y al inicio de la
juventud. Después de esta edad la incidencia es mucho menor, la edad de aparición
cada vez es más precoz y se mantienen cifras bajas de inicio del trastorno
después de los 25 años. D/ Nivel socioeconómico:
Desde los primeros trabajos, clínicos
o epidemiológicos, se manifiesta de forma explícita que la anorexia nerviosa
se presenta con mayor frecuencia en unos estratos socioculturales concretos:
altos y medio altos. En los primeros trabajos de los años setenta destaca que
es superior la incidencia de este trastorno en las escuelas de mayor nivel
social. Más tarde se observó que si bien hasta 1975 el 70.6% de las pacientes
anoréxicas pertenecían a las clases altas a partir de esa fecha se reducían
al 52%. Se considera que los cambios de distribución de la enfermedad hay que
atribuirlo a las actitudes de los adolescentes, independientemente de la clase
social, hacia la comida, la sexualidad, la imagen corporal y el peso. El nivel
de exigencia y la disponibilidad de alimentos son similares entre los miembros
de diferentes clases. E/ Educación: La mayoría de los autores y de forma unánime
consideran que las pacientes anoréxicas son muchachas con un buen rendimiento
intelectual, que tienen éxito en sus estudios y que por pertenecer a clases
medias y altas pueden desarrollar estas capacidades; estas características
unidas a la autoexigencia, perfeccionismo y deseo de agradar a los demás se
interpreta habitualmente como un marco adecuado donde desarrollar el trastorno. El desarrollo de las sociedades occidentales, que ha elevado
el nivel de vida de la mayoría de la población, garantizando unos niveles
suficientes de subsistencia, y la educación a la mayoría de los jóvenes ha
propiciado un aumento del grupo de riesgo. La población joven de estas sociedades occidentales tiene
muchos puntos en común: programas educativos similares e intereses culturales
comunes: moda, música, cine etc., que les hace por un igual susceptibles frente
a la presión cultural de los estereotipos culturales, "la cultura de la
delgadez y el éxito a través de una figura atractiva". Se observa que
la incidencia de estos trastornos ha aumentado en países como el nuestro, que
en las tres últimas décadas, se ha incorporado al grupo de sociedades
occidentales mas progresistas. En la actualidad ya se esta observando como los
países del este al adoptar el modo de vida, en lo político y cultural,
occidental detectan un progresivo aumento de trastornos alimentarios. CÓMO APRENDEMOS A DISCRIMINAR LOS ALIMENTOS
La búsqueda de la
comida está marcada por la elección secuencial de alimentos. En esta selección
intervienen numerosos determinantes: en primer lugar la disponibilidad de los
alimentos, el mismo contexto de la comida, los hábitos y condicionamientos,
pero también la percepción psicoafectiva de los alimentos. Influencia
del sabor agradable: El
sabor agradable influye en el porcentaje de ingestión, el tamaño de los
bocados, el volumen, la composición y la duración de la comida. Cuanto más
agradable sea el sabor de un alimento, mayor será la cantidad del mismo que se
ingiera. A
lo largo de la ingesta, el sabor agradable relativo de los alimentos consumidos
sucesivamente se modifica. Se alcanza un estado de hartura parcial antes de
pasar al siguiente. Se habla de “saciedad sensorial específica”, lo que
expresa que ocurre una hartura propia de cada tipo de alimento. Así se explica
el abandono de ciertos alimentos a favor de otros durante una comida el postre
azucarado, de sabor muy agradable, puede consumirse a pesar de haber llegado ya
a la saciedad. Papel
de los factores cognitivos: Aunque
las creencias alimentarias varían según las culturas, existe la tendencia
general a seleccionar los alimentos a los que se atribuyen virtudes
beneficiosas.
Factores metabólicos: La
influencia de las modificaciones neurohormonales inducidas por los nutrientes en
la elección de los alimentos con ocasión de la comida siguiente es uno de los
debates de la fisiología nutricional actual. La modificación de la composición
plasmática en sustratos energéticos inducida por la alimentación podría
influir en la actividad del sistema nervioso central, interviniendo en la síntesis
de ciertos neurotrasmisores. Por su parte, una modificación de los
neuromediadores centrales podría modificar la ingestión alimentaria con ocasión
de la comida siguiente. Una alimentación rica en hidratos de carbono provoca
una activación del sistema serotoninérgico, que secundariamente, reduce el
consumo de glúcidos. La alimentación enviaría al sistema nervioso central una
señal biológica que tendría como resultado inducir una reacción
comportamental adaptada.
POR QUÉ SE DEJA DE COMER
El
cansancio y la saciedad aparecen cuando solo se ha ingerido, se ha podido
absorber y llegar a las células una pequeña fracción de los nutrientes. La
suspensión del comportamiento ingestivo no depende de la supresión
de las señales metabólicas que han provocado el hambre. Esto explica la
importancia de los fenómenos anticipativos, psicosensoriales, cognitivos y
neurohormonales, que provocan una saciedad previa a la absorción.
La saciedad psicosensorial, detiene la comida, determinando su volumen, las
informaciones metabólicas secundarias a la absorción toman el relevo y
mantienen una saciedad metabólica, determinando el intervalo entre las comidas.
A largo plazo, las aportaciones se ajustan al saldo del equilibrio energético
por mediación de informadores metabólicos relacionados con el grado de
agotamiento de las reservas de energía, estos regulan directamente los
intervalos interprandiales e indirectamente los volúmenes de las
comidas, haciendo que varíe el umbral y la eficacia de la saciedad
psicosensorial.
Cansancio psicosensorial y condicionada: La
hartura psicosensorial específica, interviene en la interrupción de la ingestión
alimentaria. Una alimentación monótona y poco agradable tiende a disminuir el
consumo calórico, una alimentación buena y diversificada tiende a aumentar y
retrasar la saciedad. El
buen sabor influye en la hartura a través del fenómeno llamado “aliestesia”.
Así un estímulo alimentario como el olor de fritura puede ser agradable para
un sujeto en ayunas, cuyas necesidades energéticas deben ser cubiertas. Después
de la comida ese mismo estímulo se hace desagradable. La intensidad de la
aliestesia varía según la naturaleza de los nutrientes ingeridos. Elevada con
los aminoácidos y glúcidos, es menos neta en el caso de los lípidos. Esto
ilustra perfectamente la contribución del placer/deseo sensorial en la
homeostasis energética. La hartura está condicionada igualmente por las
informaciones cognitivas asociadas que permiten anticipar los efectos sacietógenos
de un alimento.
Otros
fenómenos post-ingestivos: La
sensación de plenitud gástrica que acompaña a la saciedad es insuficiente
para interrumpir la ingestión alimentaria, pero la distensión del estómago
puede acelerar la hartura. Esto es lo que explica algunas experiencias de
reducción del volumen (cirugía) o del enlentecimiento del vaciado gástrico. Las
características físicoquímicas del bolo intestinal intervienen en sinergismo
con otros analizadores alimentarios en los fenómenos de hartura. También el
papel de la colecistoquinina y otros son importantes.
RESTAURAR
EL PATRÓN ALIMENTARIO
HÁBITOS
ADECUADOS ANTE LA ALIMENTACIÓN
• Problemas que se detectan en la dieta de los
niños: HÁBITOS INADECUADOS a.
1.- Ausencia de desayuno b.
2.- Empezar a tomar café a edades
tempranas c.
3.- Comer muchas chucherias,
picotear todo el día d.
4.- Exceso de bebidas refrescantes,
con/sin gas, que contienen excesivas cantidades de azúcares e.
5.- Consumo habitual de pastelitos
comerciales f.
6.- Preferencia por alimentos
demasiado blandos g.
7.- Exceso en el consumo de azúcares
y harinas refinados h.
8.- Excesivo consumo de proteínas
animales i.
9.- Excesivo consumo de grasas
animales. Un gran porcentaje de ella está en los lácteos. j.
10.- Excesivo consumo de lácteos k.
11.- Escaso consumo de verduras
frescas, frutas y hortalizas. l.
12.- Inicio precoz del consumo del
alcohol • Los resultados de estos
hechos se traducen en a.
1.- Alta incidencia de CARIES b.
2.- Incremento de los casos de
OBESIDAD, especialmente en las niñas a partir de los 7-8 años c.
3.- Alta frecuencia de ANEMIA
FERROPÉNICA d.
4.- Detección incrementada de
casos de HIPERTENSIÓN ARTERIAL en niños. e.
5.- Detección precoz de acúmulo
de grasa en las arterias, con la consiguiente morbilidad asociada. f.
6.- Descenso de la edad de debut de
insuficiencia arterial coronaria (muertes precoces por INFARTO AGUDO DE
MIOCARDIO a.
1.- Eliminar alguna comida del día
(prisa, horarios, querer hacer dietas...) b.
2.- Intentar hacer dietas
adelgazantes, tomando diuréticos, laxantes, etc. c.
3.- Consumo frecuente de comidas rápidas,
con exceso de grasas saturadas. d.
4.- Consumo excesivo de bocadillos
y bollería e.
5.- Exceso de refrescos f.
7.- Exceso de chucherias g.
8.- Aversiones y preferencias típicas: Sí
a : hamburguesas, filete con patatas, pizzas,...
No
a: pescado, verduras, frutas y grasas mono o poli-insaturadas. h.
9.- Inicio del consumo y abuso del
alcohol y del tabaco i.
10.- Además, se detecta un
INCREMENTO DE TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA como son: Obesidad,
Bulimia y Anorexia
nerviosa
INSTRUCCIONES PARA REDUCIR EL RITMO Y VOLUMEN DE INGESTA EN
BULIMIA , SOBREPESO U OBESIDAD
A.-
Aprender a comer despacio:
B.-
Aprender a comer menos:
C.-
Estrategias de control de la sobreingesta:
ALGUNAS IDEAS PARA PREVENIR LOS ATRACONES Y
VÓMITOS
Realidad sobre dietas o comidas normales
EL EJERCICIO FÍSICO COMO MEDIO DE PREVENCIÓN
Y VIDA SANA Razones
por las que el ejercicio físico es positivo y ayuda a tener el peso adecuado
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